lunes, 06 de octubre de 2008
Que los medios informativos están básicamente influidos por las distintas tendencias políticas es una realidad que pocos discutimos: basta con elegir cualquier canal de televisión público para concluir, con fácil acierto, cuál es la opción política del directivo encargado de configurar la programación.

De ahí que desde hace un tiempo, prácticamente todas las cadenas publicitan, por no decir que simplemente informan, cualquier fallecimiento a causa de la violencia de género.

Y es que el interés de nuestro Ejecutivo actual por erradicar, usando cuantos más medios mejor, el maltrato del hombre hacia la mujer por el hecho de ser precisamente mujer, ha conllevado una especie de psicósis informativa en donde cualquier evento relacionado con tan triste acontecimiento, debe ser explicado, criticado y opinado con el fin de lograr concienciar al ciudadano del horror de esta práctica.

Pero por mucho que el maltrato esté ahora en boca de todos cuando antes estaba oculto y casi censurado, lo que se está logrando es precisamente el efecto contrario, debido al mimetismo.

El mimetismo es un fenómeno que se da en el trastornado y que consiste en imitar aquello que lee, escucha o visualiza cuando el planteamiento ya ronda por su cabeza, y necesita una especie de empujón final.

Son tristemente famosos los mimetismos en materia de suicidio: cuando aparece una noticia sobre ello, el posible suicida decide imitar a quien anteriormente ha logrado su propósito. El suicida teme por encima de todas las cosas no lograr la muerte en su intento. Si su fin es matarse, nada le asusta más que no lograrlo, quedando en total evidencia frente a sus familiares y amigos, siendo acusado de "querer llamar la atención", o peor aun, quedando física o psiquiatricamente afectado tras un intento no consumado.

Así, cuando lee que alguien ha logrado matarse por tal o cual método, ve en ese hecho una opción para suicidarse con éxito y hace lo mismo que leyera. Por eso suelen darse dos o tres suicidios desde un mismo lugar cuando el primero ha sido publicitado. La solución de barrera (o de impedimento) es precisamente no hablar de ello para no dar ideas.

Con el maltrato extremo sucede exactamente lo mismo. El maltratador teme por encima de todas las cosas no lograr su propósito y asumir unas consecuencias que pudieran ser nefastas y no relacionadas con sus deseos.

Por ejemplo, si decide matar a su pareja o ex pareja pero cree que puede fallar, nunca le compensará el haberlo intentado con el hecho de ser descubierto. Sin embargo, el matarla sí le compensa. De hecho, muchos de ellos verbalizan de manera fría y cruel que no les importa nada ir a la cárcel si a cambio ella muere. Algunos piensan, incluso, en matar a sus mujeres y matarse después, porque el saberla muerta le compensa incluso al hecho de suicidarse después.

Esto que a priori parece tan complejo, no lo es en absoluto en la vida real. En psiquiatría y psicología el afán de matar del maltratador cuando el ciclo de la violencia está en el punto máximo de su esencia, es tan fuerte que cree compensa todo lo que pueda pasar después.

Por eso cuando lee, escucha o visualiza que tal mujer ha fallecido a manos de su ex pareja, se siente rápidamente identificado y surge un pensamiento obsesivo del tipo "si él pudo hacerlo, yo también lo lograré."

En resumen, la publicación de muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas no hace sino alentar al maltratador consumado.

La solución no es para nada sencilla: si dejamos de hablar de ello, dejará de horrorizarnos, y si lo hacemos, estamos garantizandos nuevas muertes.

No quisiera yo formar parte del ejecutivo, desde luego. Pero quizás hablando de esto podamos reflexionar sobre ello y tratar de buscar nuevas opciones a este dramático trastorno social.

Publicado por Desconocido @ 12:22  | Maltrato
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Publicado por Invitado
jueves, 09 de octubre de 2008 | 20:28
Querida Amanda:

Gracias por invitarme a este nuevo blog.

Al leer este artículo me he quedado pensando en situaciones vividas y en cuánta razón llevas. En más de una ocasión he visto la mueca de ironía en su cara al ver el propósito de otro cumplido, incluso he escuchado sus comentarios al respecto. Duros, muy duros.
La verdad es que mi opinión no puede ser objetiva, y tampoco soy una gran profesional como tú. Lo único que sé es que no lo estamos haciendo bien y que no tengo ni idea de cuál es la solución para erradicar este problema o poder bajar estas cifras tan dolorosas.
Lo que sí sé es que el sufrimiento físico, sexual y psicológico es muy difícil de superar y que vivir y que la coacción y las amenazas no nos hacen actuar siempre de la forma correcta.

¿La regulación jurídica es la apropiada?
¿Es el ansia de poder la que lleva a estos abusos?
¿Por qué han existido y existen tantas culturas sexistas?

Un beso enorme,

Libertad (soplan_aires_de_libertad@hotmail.com)
Publicado por paocpepe
miércoles, 15 de octubre de 2008 | 12:36
Coño Amanda, qué sorpresa y qué casualidad! No me esperaba yo esto. Me dispongo a leer el post. En este blog debo tratarle de usted o puedo tutearle?
Publicado por pacopepe
miércoles, 15 de octubre de 2008 | 12:46
Me tumbo en mi chaise longe dispuesto a escuchar (leer).

Leído. Todo correcto, en principio. Cuando ignoras algo (aunque sea una teoría), en principio todo concuerda, parece razonable y coherente. Cuando lo piensas un poco más, o viene otro con otra teoría, te das cuenta de las flaquezas. De momento, estoy en el primer paso. Todo correcto.

De todas formas, y desde un punto de vista informal y necio respecto al tema, también tengo la idea de que, a priori, no es malo (o no debería serlo) publicar y denunciar estos actos. Y no, esto no quiere decir que apoye yo al actual ejecutivo.

Se me ha venido a la cabeza el tema de las mordeduras de perros, que tuvo su minuto de gloria no hace tanto tiempo. Hemos pasado de ataques diarios de perros a personas a no saber nada del tema. Los perros también mimetizaban o ya no interesa la noticia?

Besos.
Publicado por amanda.psicologa
miércoles, 15 de octubre de 2008 | 14:43
El efecto mimético no es nada opinable: es una realidad. El problema está, precisamente, en que si dejas de hablar de ello puedes dejar de crear expectativa social y, por tanto, educar comportamientos futuros. Pero si lo haces, garantizas el efecto mimético. Por eso hablo de tremenda dificultad a la hora de elegir.

De todas formas, mucho me temo no hay posibilidad de elegir: el medio decide prácticamente siempre. Y si el ejecutivo impusiera el no hablar de ello, entraríamos en temas anticonstitucionales.

Y por favor, aquí trateme de Usted, y de Doctora.
Publicado por Invitado
martes, 21 de octubre de 2008 | 22:46
Supongo que está la opción de apostar por eliminar del panorama social a esos "posibles" maltratadores con tendencia a mimetizarse con los presentes asesinos, pero claro, eso requiere apostar por acciones a largo plazo y eso no está muy de moda en el panorama político.

Creo que el problema de la violencia, del tipo que sea, está totalmente ligado a la educación, o mejor dicho, a una pésima de educación. Algo que ningún gobierno parece querer remediar.
Publicado por Nacho
jueves, 06 de noviembre de 2008 | 0:20
Dudaba sobre comentar el texto, si atiendo al estilo científico de lo escrito y a la sentencia que asegura lo inopinable del efecto mimético.

Sin embargo creo que el hecho de hacerlo público crea también un corriente generalizada de sensibilización que dificulta al maltratador la ejecución de sus fechorías, obligándole al menos a buscar momentos específicos para hacerlos (aquellos en que no haya testigos al menos). Si eso erige en guardias a cada uno de los vecinos que pueden denunciar de modo anónimo tal situación, conseguimos estrechar el círculo sobre ellos.

Seguro que la psicología puede explicar este hecho de la sensibilización masiva.

Gracias por esta renovación y por ofrecernos el punto de vista de una profesional.
Publicado por Rocio
lunes, 10 de noviembre de 2008 | 16:57
Como futura estudiante de psicología es un verdadero placer engancharme una vez mas a tu blog, esta vez, como psicologa... =)

En cuanto al post, si verdaderamente es tan perjudicial estos anuncios y debates en televisión, ¿por qué no lo radicalizan realmente? ¿por qué no lo llevan de un modo más discreto? ¿No cabría la posibilidad de que estos maltratadores se sintiesen menos valorados (por el hecho de no darles importancia públicamente) y aumentasen sus ganas de llamar la atención?

Besos Amanda
Publicado por Rocio
lunes, 10 de noviembre de 2008 | 17:03
Como futura estudiante de psicología es un verdadero placer engancharme una vez mas a tu blog, esta vez, como psicologa... =)

En cuanto al post, si verdaderamente es tan perjudicial estos anuncios y debates en televisión, ¿por qué no lo radicalizan realmente? ¿por qué no lo llevan de un modo más discreto? ¿No cabría la posibilidad de que estos maltratadores se sintiesen menos valorados (por el hecho de no darles importancia públicamente) y aumentasen sus ganas de llamar la atención?

Besos Amanda
Publicado por joaki
lunes, 24 de noviembre de 2008 | 15:21
Hola Amanda,
me interesa mucho este nuevo blog tuyo, aunque veo que no lo tienes demasiado al día. Si bien el tema del maltrato parece que es el más en boga, a mi me interesaría que describieras los procesos mentales de la depresión, como se sale de ella, de como se saca uno una espina clavada por alguien, sea pareja, jefe, familiar o amigos. Con eso, me daría con un canto en los dientes.

Saludos y felicidades por este blog en ciernes, creo que es algo que puede ayudar a mucha gente.
Publicado por pacopepe
jueves, 27 de noviembre de 2008 | 16:41
Doctora, necesitamos terapia.Anímese y póngase la bata blanca.

A sus pies,

Pacopepe
Publicado por Invitado
lunes, 15 de diciembre de 2008 | 16:18
hay un libro francamente interesante acerca del maltrato de género: "mujeres malqueridas" de Mariela Michela... muy muy muy aconsejable y sencillo de leer... da una visión diferente e incluso comprensiva de la situación...

¿el tema del maltrato incluye el infantil? porque en ese caso aconsejo a Barudy
Publicado por Invitado
miércoles, 11 de febrero de 2009 | 20:15
A ver si lo he entendido.

Si no se habla del tema se crea un vacío que transmite que no existe y por tanto se induce a facilitar ese marco en el que actuar sin ser percibidos, impunemente...
Pero, si se percibe y se sanciona negativamente -en qué medida?-, se alienta el morbo de seguir haciéndolo porque se saben observados y de alguna manera eso les hace sentir retribuidamente de un modo positivo?.

Algo así más o menos?

Entonces, digo yo -que tampoco vamos a solucionar el tema aquí y ahora en cuatro palabras-, no se busca un equilibrio entre información y educación; o no debería de buscarse.

El problema es la raíz de cada suceso; vale, admitamos que hay desencadenantes contundentes y que los medios tienen un papel fundamental, pero ¿es éste siempre determinante?

Algo parecido oí acerca de hacer eco de los actos terroristas o relegarlos a la más absoluta oscuridad mediática. Pero la información y la educación son laboriosas...
Publicado por Invitado
miércoles, 11 de febrero de 2009 | 20:19
Quiero decir, el problema no está en el ejecutivo o su gestión; ni siquiera en los medios.

El problema es el maltrato.

Y la solución es que en lugar de maltratar se dediquen a otras cosas que nada tengan que ver con ello.

En definitiva, que cambien de vida.